La Fed mantiene los tipos: qué cambia para el oro tras la comparecencia de Warsh
Pausa, no final del ciclo
La Reserva Federal mantuvo los tipos de interés en el rango del 3,75% al 4%. Después de escuchar la comparecencia de Kevin Warsh, mi lectura es que la Fed quiere observar los efectos de la subida de septiembre antes de decidir su siguiente paso.
Sigue comprometida con reducir la inflación y todavía no considera cerrado su trabajo.
Para quienes seguimos el oro, esta diferencia es fundamental.
Una pausa puede aliviar la presión sobre el precio si el mercado esperaba una señal más firme de nuevas subidas.
Pero mantener los tipos hoy tampoco garantiza que no vuelvan a subir en la próxima reunión.
Una economía que todavía permite esperar
Warsh describió una economía fuerte, con un consumo resistente, una inversión empresarial robusta y un mercado laboral estable.
También señaló que la mejora de la inversión empieza a extenderse más allá de la inteligencia artificial.
Desde mi punto de vista, esto da a la Fed margen para seguir concentrada en la inflación: en el escenario que presentó, no aparece una urgencia por bajar los tipos para proteger el empleo.
La preocupación sigue siendo la persistencia de los precios.
Warsh recordó que la inflación lleva casi seis años por encima del objetivo y destacó el reciente encarecimiento de la energía.
La Fed quiere evitar que esas subidas se trasladen al resto de la economía y alteren las expectativas de hogares y empresas.
Además, el comunicado oficial aporta un dato que merece atención: la decisión se aprobó por diez votos frente a dos.
Lisa Cook y Beth Hammack preferían subir los tipos otros 25 puntos básicos en esta misma reunión.

Los matices que pueden dar alivio al oro
Ahora bien, también encontré matices que pueden dar cierto alivio al oro.
Warsh reconoció que las medidas adoptadas empiezan a producir efectos en las condiciones financieras.
La financiación se ha endurecido para algunas empresas y hogares y los inversores están siendo más selectivos.
Si la Fed considera que ese proceso continúa avanzando, podría optar por esperar más tiempo antes de aplicar otra subida.
Esa posibilidad sigue abierta, aunque no fue anunciada como una decisión.
Otro punto relevante apareció cuando le preguntaron directamente por una nueva subida antes de terminar el año.
Warsh evitó comprometerse con un resultado y rechazó anticipar la decisión de la próxima reunión.
Yo no interpretaría esa respuesta como una promesa de mantener los tipos.
Sí la interpreto como una señal de que diciembre continúa sujeto a la información que vaya llegando.
No hablar de una nueva subida no equivale a descartarla: la decisión de diciembre continúa abierta y dependerá de los próximos datos.
También prestaría atención a su explicación sobre el crecimiento.
Aunque considera que la economía es fuerte, señaló que la mayoría de sus colegas no la ve funcionando con una fortaleza excesiva.
La productividad podría permitir un crecimiento mayor sin generar la misma presión inflacionaria.
Esto introduce un matiz: un buen dato de actividad, por sí solo, no obliga a concluir que la Fed tendrá que subir los tipos.
¿Cómo traslado todo esto al oro?
¿Cómo traslado todo esto al oro? Mi atención estará en la reacción del dólar, los rendimientos de los bonos y las expectativas de política monetaria.
Si el mercado reduce sus expectativas de nuevas subidas y bajan los rendimientos reales, el oro podría encontrar apoyo.
Si sucede lo contrario y aumenta la rentabilidad real de los bonos, crecería el coste de oportunidad de mantener un activo que no paga intereses.
Conviene distinguir entre rendimientos nominales y reales. Una caída del rendimiento nominal no garantiza un alivio para el oro: si las expectativas de inflación bajan todavía más, el rendimiento real puede subir.
También seguiré el riesgo geopolítico, porque puede aumentar la demanda de refugio incluso mientras la Fed mantiene un discurso firme.
Mi lectura de esta comparecencia combina una pausa en las decisiones con firmeza frente a la inflación.

Mi perspectiva técnica para el oro
Mi perspectiva es la siguiente: si el hecho de que el banco central no esté hablando de una próxima subida, sino de que debe evaluar bien antes de volver a subir los tipos, es recibido positivamente por el mercado, la probabilidad es que el precio del oro rompa esta semana el nivel de los 4.077, que representa la parte baja del rango formado durante todo el mes pasado.
Si se mantiene cotizando por encima de él, podríamos buscar esta semana un cierre alrededor de los 4.150 como punto más alto.





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